Francia en Líbano: El Crepúsculo de un Mediador Histórico
A pesar de los lazos históricos, la influencia de Francia como mediador en Líbano ha disminuido significativamente debido a realineamientos regionales y tensiones geopolíticas.
Una investigación revela, mediante el rastreo de teléfonos móviles, cómo mercenarios colombianos entrenados en los EAU apoyaron a las RSF en la guerra civil de Sudán.
La guerra civil sudanesa, un conflicto que ha sumido al país en la peor crisis humanitaria global, ha revelado una nueva y perturbadora capa de intervención externa. Una investigación exhaustiva del Conflict Insights Group (CIG) ha desenterrado pruebas irrefutables de cómo mercenarios colombianos, presuntamente financiados y entrenados por los Emiratos Árabes Unidos (EAU), jugaron un papel decisivo en la brutal captura de el-Fasher por parte de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). Este hallazgo, divulgado por la BBC el 22 de abril de 2026, no solo expone la hipocresía de las negaciones emiratíes, sino que también subraya la intrincada red de intereses que prolongan la agonía de Darfur.
La metodología empleada por el CIG es tan innovadora como reveladora. Valiéndose del rastreo de más de 50 teléfonos móviles de combatientes colombianos en Sudán entre abril de 2025 y enero de 2026, los investigadores lograron mapear con precisión los movimientos y actividades de estos actores. Esta técnica, habitualmente utilizada para fines publicitarios, se transformó en una herramienta forense de primer orden, complementada con datos de seguimiento de vuelos, imágenes satelitales y análisis de redes sociales. El director del CIG, Justin Lynch, no dudó en afirmar que el cúmulo de evidencia "prueba con certeza la implicación de los EAU", desmantelando cualquier intento de disimulo.
El rastro digital traza una ruta escalofriante: desde Colombia, los mercenarios eran canalizados a un centro de entrenamiento militar emiratí en Ghayathi, Abu Dabi. Un teléfono, en particular, fue seguido desde su origen sudamericano, pasando por el Aeropuerto Internacional Zayed, hasta esta instalación. Allí, otros cuatro dispositivos configurados en español se activaron. Posteriormente, dos de estos teléfonos se desplazaron al estado de Darfur del Sur, con uno llegando a Nyala, la capital de facto de las RSF. En Nyala, este dispositivo se conectó a redes Wi-Fi con nombres tan elocuentes como "ANTIAEREO" y "AirDefense", sugiriendo una participación directa en operaciones con drones, un área donde la ciudad es un conocido bastión de las RSF y sus aliados mercenarios.
Estos descubrimientos pulverizan las reiteradas negaciones de los EAU sobre su apoyo a las RSF, que llevan tres años en un conflicto devastador con el ejército regular sudanés. La caída de el-Fasher, facilitada por este apoyo mercenario, no fue un incidente aislado, sino un capítulo más en una guerra que ha dejado decenas de miles de muertos y millones de desplazados. El presidente colombiano, Gustavo Petro, ya había denunciado a estos mercenarios como "espectros de la muerte" y su reclutamiento como una "forma de trata de personas", poniendo de manifiesto la dimensión transnacional de una tragedia que Abu Dabi ha preferido ignorar públicamente.
La investigación del CIG no solo arroja luz sobre la participación de actores externos en la prolongación y escalada de la guerra civil sudanesa, sino que establece un precedente crucial en el uso de la tecnología de rastreo de datos para documentar la intervención militar encubierta. Al hacer público lo que "los gobiernos han sabido durante mucho tiempo", este informe no solo desafía la narrativa oficial, sino que exige una rendición de cuentas urgente en un conflicto que continúa devastando la región de Darfur, mientras las potencias regionales juegan un peligroso ajedrez con vidas humanas.
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