El Pleno del Congreso de los Diputados se dispone a debatir y votar este viernes dos decretos ley cruciales, aprobados previamente en el Consejo de Ministros, con el objetivo de abordar la crisis de la vivienda en España. La convalidación de estas medidas, que requieren obtener más votos a favor que en contra para su aprobación, pone de manifiesto la intrincada aritmética parlamentaria de la actual legislatura, según informa España en EL PAÍS.
El primer decreto incluye disposiciones significativas como la prohibición de desahucios para personas vulnerables sin alternativa habitacional hasta 2030, la limitación de las subidas de las rentas de alquiler y el veto a las compras especulativas por parte de los denominados fondos buitre. Este paquete de medidas cuenta previsiblemente con el respaldo del PSOE, Sumar, Podemos, el PNV y Coalición Canaria. No obstante, su aprobación pende de un hilo: la abstención de Junts, que habría permitido su convalidación por un ajustado margen de 172 a 171 votos, ha sido descartada por la formación catalana, lo que complica su camino. En cualquier caso, no alcanzaría la mayoría absoluta de 176 escaños.
Por su parte, el segundo decreto introduce una de las medidas más controvertidas: la renovación automática de los contratos de alquiler sin límite de tiempo. Esta normativa establece que, salvo excepciones específicas, los propietarios que deseen cancelar un contrato en vigor deberán indemnizar a los inquilinos. Las proyecciones actuales no auguran un camino fácil para esta propuesta. El Partido Nacionalista Vasco (PNV) ya ha anunciado su voto en contra, un posicionamiento que, salvo un giro inesperado, hace inviable la aprobación de este segundo decreto.
La composición actual del Congreso, con grupos como PP (137), PSOE (121), Vox (32), Sumar (26), ERC (7), Junts (7), EH Bildu (6), PNV (5) y un grupo mixto diverso, subraya la necesidad de consensos amplios que, en el caso de estas normativas de vivienda, parecen difíciles de alcanzar, dejando su futuro en el aire.