Ucrania ha reabierto el dañado oleoducto Druzhba, una acción estratégica para desbloquear un préstamo de 90.000 millones de euros de la Unión Europea. Esta decisión, anunciada el 21 de abril de 2026, implica la reanudación del flujo de petróleo ruso hacia Hungría y Eslovaquia, miembros de la UE, generando una compleja situación mientras el presidente Volodímir Zelenski presiona por endurecer las sanciones contra Moscú.
La reapertura responde a la presión de Hungría, cuyo líder saliente, Viktor Orbán, condicionó la aprobación del paquete de ayuda de la UE a la reanudación del suministro de crudo. Kyiv ha confirmado su disposición a reiniciar el bombeo de petróleo ruso a ambos países de la UE una vez reciba una solicitud formal, según fuentes citadas por la agencia AFP. Esta situación subraya las interdependencias energéticas y políticas en Europa, priorizando la financiación ucraniana sobre la coherencia de su política de sanciones.
La información original fue publicada por France 24 el 21 de abril de 2026.