Los mercados energéticos globales han registrado un notable incremento en el precio del petróleo Brent, que ha superado los 126 dólares por barril, alcanzando su nivel más alto desde 2022. Este ascenso, que llegó a rozar el 7% en su punto álgido, se produce en un contexto de creciente inestabilidad geopolítica en Oriente Medio, exacerbada por la difusión de un informe que detalla planes militares estadounidenses para una posible acción contra Irán. Esta situación ha repercutido directamente en los consumidores, con los precios del combustible en el Reino Unido escalando hasta un promedio de 157 peniques por litro para la gasolina y cerca de 189 peniques para el diésel.
El Pulso de Ormuz: Estrategias Militares en el Golfo
El detonante de esta escalada ha sido un informe del sitio de noticias Axios, que, citando fuentes anónimas, ha revelado que el Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) ha elaborado un plan para una serie de ataques “cortos y potentes” contra Irán. El objetivo declarado de estas acciones sería romper el punto muerto en las negociaciones con Teherán, y se especula que los objetivos podrían incluir infraestructuras críticas. Adicionalmente, el informe menciona otro plan que contempla la toma de control de una parte del estratégico Estrecho de Ormuz para reabrirlo al tráfico marítimo comercial, una operación que podría requerir el despliegue de tropas terrestres. El cierre efectivo de este estrecho, vital para el transporte de petróleo, ya ha contribuido significativamente a la volatilidad en los mercados.
Sombras del Pasado: La Retórica de Trump y el Tablero Iraní
La noticia cobra una relevancia adicional al conocerse que el expresidente Donald Trump será informado sobre estas opciones militares. Este desarrollo se enmarca en un contexto de intensificación de lo que algunos medios describen como la “guerra de Irán”, y se alinea con la retórica beligerante que Trump ha mantenido en el pasado. Ya en marzo de 2026, según archivos de Punto Fijo, Trump había declarado su intención de “tomar el petróleo” de Irán, incluyendo la estratégica Isla de Kharg, y había amenazado con “obliterar” la infraestructura iraní si no se alcanzaba un acuerdo o si el Estrecho de Ormuz no se reabría. Estas declaraciones se produjeron en un momento de conflicto bélico de cuatro semanas, con despliegues militares en el Golfo Pérsico y ataques recíprocos en la región, lo que subraya la persistencia de las tensiones.
En el ámbito diplomático, la situación se mantiene en un punto muerto. Irán ha rechazado cualquier negociación directa con Washington, calificando las demandas estadounidenses de “excesivas” y operando bajo una “economía de resistencia”. La BBC ha contactado al Comando Central de EE. UU. y a la Casa Blanca en busca de comentarios sobre el informe de Axios, pero hasta el momento no se ha obtenido una respuesta oficial. La comunidad internacional observa con preocupación cómo la escalada de tensiones militares y la intransigencia diplomática continúan impactando la estabilidad regional y los mercados energéticos globales, sin vislumbrarse una solución a corto plazo que pueda aliviar la presión sobre los precios del crudo y, por ende, sobre la economía mundial.