En la noche del 29 de marzo de 2026, Mikel Oyarzabal no solo anotó dos goles contra Serbia; reescribió su nombre en la historia de la Selección Española, irrumpiendo en el Top-10 de máximos goleadores. Con 24 tantos, el capitán de la Real Sociedad iguala a Ferran, mirando ya de cerca a Butragueño (25), Morientes (27) y Fernando Hierro (29), mientras se consagra como el máximo artillero vasco de la Roja, superando a Julio Salinas. Su actuación en La Cerámica, lejos de las presiones de la inminente final de Copa, fue un testimonio más de una carrera prodigiosa.
La Consagración de un Goleador Silencioso
Esta escalada histórica no es fruto del azar, sino de una racha goleadora que desafía la lógica. Oyarzabal ha marcado en cinco partidos consecutivos con la Selección, una hazaña que lo sitúa al lado de mitos como Zarra y Kubala, solo superado por el inigualable David Villa. Once goles en sus últimos diez encuentros con el combinado nacional subrayan una eficacia y una regularidad que lo han transformado en el 'nueve' de referencia. Su confirmación definitiva en esta posición, una apuesta del seleccionador Luis de la Fuente, llegó en los cuartos de final de la Nations League en marzo de 2025, donde un doblete y un recital en Mestalla contra Holanda sellaron su destino en la punta de ataque. El tiempo, y el histórico gol contra Inglaterra en la final de la Eurocopa de 2024, han dado la razón a una visión táctica audaz.
El Arquitecto de un 'Nueve' Inesperado
La evolución de Oyarzabal es un estudio de adaptabilidad y visión estratégica. Aunque su carrera en la Selección fluctuó inicialmente entre las bandas, fue Luis de la Fuente quien, conociendo su potencial desde la Sub-21 y entendiendo la morfología del equipo, lo consolidó como delantero centro. Esta decisión, nacida de las circunstancias y de una lectura privilegiada del juego del guipuzcoano, ha revelado a un 'nueve' que trasciende la mera capacidad rematadora. Su juego solidario, su presión incansable y su inteligencia táctica lo convierten en el primer defensor y en un pivote ofensivo insustituible. Su importancia ya era palpable bajo Luis Enrique, siendo pieza clave en la Eurocopa de 2021, donde un gol crucial en la prórroga ante Croacia y el penalti decisivo contra Suiza le abrieron las puertas de la semifinal.
El Legado Forjado: De la Promesa al Icono
Tras una grave lesión que puso en jaque su progresión, la paciencia de Luis de la Fuente y la resiliencia de Oyarzabal culminaron en un regreso triunfal, participando en todos los encuentros de la Eurocopa de 2024 y sellando su vuelta con el gol en la final. A sus 28 años, su palmarés ya incluye una Copa del Rey, una Eurocopa Sub-21 y una Eurocopa Absoluta, un testimonio de una carrera marcada por la excelencia. Con la final de Copa en La Cartuja el 18 de abril de 2026 y la inminente participación en el Mundial, Oyarzabal no solo ha conquistado el reconocimiento del fútbol, sino también el aprecio incondicional de un público que lo ve como un referente. Su nombre, ya grabado en los anales, promete seguir sumando capítulos a la leyenda de la Selección Española.