Cincinnati, OH – En un movimiento que ha sacudido el panorama de la NFL a pocos días del draft, los Cincinnati Bengals han adquirido al tackle defensivo tres veces Pro Bowl, Dexter Lawrence, de los New York Giants. El traspaso, valorado en la décima selección general del próximo draft de la NFL, fue reportado por la Associated Press el sábado por la noche, citando a dos personas con conocimiento directo del acuerdo, aunque pendiente de un examen físico. Esta operación marca una apuesta audaz por parte de los Bengals para reforzar una defensa que ha mostrado vulnerabilidades significativas.
La decisión de los Bengals de desembolsar una selección de primera ronda tan alta subraya su urgencia por mejorar una línea defensiva que se ubicó entre las peores de la liga la temporada pasada. Cincinnati terminó 31º en yardas permitidas, 30º en puntos permitidos y 30º contra la carrera, a pesar de contar con una ofensiva dinámica liderada por Joe Burrow, Ja’Marr Chase y Tee Higgins. Lawrence, de 28 años y 1,93m y 154kg, llega con un historial de rendimiento estelar, habiendo sido seleccionado para el Pro Bowl de 2022 a 2024 y nombrado All-Pro del segundo equipo de la Associated Press en 2022 y 2023. Sin embargo, su rendimiento en sacks mostró una notable fluctuación, registrando un récord personal de nueve sacks en la temporada 2024, pero solo medio sack en la temporada pasada (2025), un detalle que los Bengals habrán evaluado cuidadosamente.
Por su parte, los New York Giants se desprenden de una de sus estrellas defensivas, pero a cambio obtienen una valiosa décima selección general, lo que les otorga ahora la quinta y la décima elección en la primera ronda del draft. Esta estrategia de acumulación de picks de alto nivel es particularmente significativa para los Giants, que se dirigen a su primer draft bajo el nuevo entrenador John Harbaugh, tras una temporada de 4-13. El gerente general de los Giants, Joe Schoen, había expresado previamente su deseo de mantener a Lawrence, con quien mantenía 'conversaciones productivas' sobre su contrato. No obstante, la oportunidad de poseer dos selecciones entre los diez primeros, una situación que solo 22 equipos han experimentado en la era del draft común desde 1967, resultó ser demasiado atractiva para dejarla pasar.
El traspaso también tiene implicaciones contractuales y de draft. Lawrence se encontraba en medio de una extensión de contrato de cuatro años y 90 millones de dólares firmada en 2023, y se informó que solicitó un traspaso en busca de un nuevo acuerdo. Para los Bengals, esta es la primera vez que no tendrán una selección de primera ronda desde 1989, a menos que realicen otro movimiento antes del draft. La adquisición de Lawrence, un talento probado en el centro de la línea defensiva, representa un costo considerable pero una inversión estratégica para un equipo con aspiraciones de Super Bowl, que busca equilibrar su potente ofensiva con una defensa más robusta.
Este movimiento de alto perfil subraya la intensidad de la semana previa al draft y la disposición de los equipos a realizar intercambios significativos para abordar sus necesidades. Los Giants, con sus dos selecciones de primera ronda, tienen ahora una oportunidad única para reconstruir y moldear su plantilla bajo la dirección de Harbaugh, mientras que los Bengals esperan que la presencia de Lawrence sea el catalizador para una mejora defensiva inmediata y sostenida, a pesar de la reciente caída en su producción de sacks.